13 de agosto de 2011

Más raro fue aquel verano que no paró de nevar.

A ras del suelo, más frágil que un beso lanzado al aire en Otoño. Desde la madrugada del banco más escondido de la ciudad, en el que ha llovido hoy por la tarde. Donde esta noche han llovido las estrellas sin nosotros, donde desde hace unos días no llovemos. Ni tú. Ni yo.
Le robo el título a mi chica de ayer, porque no hay canción que lo explique mejor. Y quién si no, que mi querido Sabina, y su voz.



Se pone la sudadera azul y se asoma al tejado. En el cielo sólo hay nubes. Y no, ni rastro de estrellas. Definitivamente, hoy no es un buen día. No hay ningún coche en marcha que la espera, ni se oyen maullidos en los callejones. Coge sus cascos y busca una canción. Entre el papel y el bolígrafo, una lágrima sin motivos, una sonrisa con razón y una carta que tal vez nunca llegue a su destino.
Las primeras notas de Lo que hemos vivido de Despistaos. Y tras varios intentos, decide escucharla.
Se acuerda de cuántos Octubres ha pasado escuchando esa canción.
Y es que cuando se derrumba el tejado, necesitas saber que hay una mano para salvarte. 
Y esa noche, la azotea estaba en el subsuelo. 

y en ese preciso instante, te das cuenta que esa canción ya no es de amor, pero SÍ ES PARA SIEMPRE.

8 comentarios :

Maria José dijo...

eres genial

Pablo Gandía dijo...

Qué grande Sabina!

jjono dijo...

joder está genial.

Laura dijo...

Qué grande es Sabina y qué bien escribes!!! Muchos besos agri!

Anónimo dijo...

Vaya labioss Agri jaja, un besito!

Anónimo dijo...

¡Qué guapa en la foto de cabecera!

Mandarinapop dijo...

Grande Sabina :)
Y estás preciosa en la foto de la cabecera :3
Un besito Agri!

Miqui Brightside dijo...

qué es de ti! :)

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